Anestesia Para Cirugía Y/O Procedimientos Ambulatorios

REV. ARG. ANEST, 1997; 55: 2: 115-135 EDUCACION CONTINUA

Dra. Marisel B. Pires*

 

Definición Arg90000.gif

Bajo esta denominación se incluyen los procedimientos quirúrgicos propiamente dichos y las instrumentaciones diagnósticas y/o terapéuticas que requieren la administración de algún tipo de anestesia, en los cuales los pacientes ingresan a la institución el mismo día del procedimiento y se retiran antes de las 24 horas, no Permaneciendo durante la noche en la misma. Esta modalidad de atención a los pacientes se utiliza de hecho hace muchos años, pero su descripción en forma reglada comienza en los años setenta, representando en esa época un pequeño porcentaje del total de los proce dimientos hasta llegar en la actualidad, de acuerdo a los diferentes centros de atención, a constituir entre el 40 o 50% del total, con la proyección de constituir el 70 % de las cirugías de Canadá y EE.UU. para el año 2000.
Las estadísticas en nuestro país son muy variables, pero su importancia se puede medir en la construcción de Centros de Cirugía Ambulatoria como entidades separadas o dentro de grandes Instituciones.

 









Las estadísticas en nuestro país son estimativamente ascendentes para la cirugía ambulatoria

Causas del desarrollo de la cirugía Arg90000.gif ambulatoria













BeneficiosArg90000.gif

El desarrollo de este tipo de procedimientos se vio favorecido por una conjunción de hechos que facilitaron su desarrollo como son:
- Nuevas técnicas quirúrgicas (fundamentalmente los procedimientos laparoscópicos).
- Procedimientos diagnósticos y o terapéuticos invasivos que requieren algún tipo de anestesia.
- Optimización de drogas anestesiológicas.
- Adecuado monitoreo mínimamente invasivo de los pacientes.
Sin embargo la cirugía ambulatoria no trata solamente de nuevas drogas anestesiológicas que acompañan el desarrollo de la ingeniería médica, es algo más que éso; se trata en realidad de una nueva forma de atención a los pacientes brindándole la misma o mejor calidad de medicina que en los procedimientos tradicionales con una menor permanencia dentro de las instituciones, sin que ésto signifique algún riesgo adicional para los mismos, ni una carga social más para su familia, traduciéndose en los beneficios que se detallan a continuación:
- Disminución de las infecciones nosocomiales. Se ha disminuido entre un 15 a un 35% el porcentaje de infecciones intrahospitalarias con esta modalidad, siendo los más beneficiados los pacientes pediátricos y los ancianos.
- Mayor número de camas disponibles para pacientes de alto riesgo.
- Reducción de los costos institucionales.
- Rápida reinserción del paciente a su núcleo familiar. Se ha reducido significativamente la convalecencia y también los requerimientos de analgésicos de los pacientes ambulatorios versus los pacientes con internación tradicional.

 







La cirugía ambulatoria es un nuevo desafío para la medicina del futuro




Disminuyen las infecciones nosocomiales por menor estadía hospitalaria



El paciente se reinserta rápidamente en su núcleo familiar

Costos Arg90000.gif

Con respecto al punto relacionado con la reducción de los costos institucionales se debe aclarar que la reducci ón a la que se hace referencia no tiene que ver con los costos relacionados con la administración propiamente dicha de la anestesia, debido a que es conocido por todos que la mayoría de las drogas de última generación, muchas de las cuales se caracterizan por ser de vidas medias más cortas, mayor estabilidad hemodinámica y menos efectos colaterales (Propofol, midazolan, vecuronio, rocuronio, mivacurio, desfluorane, etc.) y de uso muy frecuente en este tipo de procedimientos ambulatorios, tienen el inconveniente de los costos muy altos en nuestro país.
La disminución de costos en este caso está más relacionada con la menor permanencia del paciente dentro de la institución, con la consiguiente reducción de personal e insumos.

 








El paciente se reinserta rápidamente en su núcleo familiar

 

Selección de pacientes y procedimientos

 

Selección de los Pacientes Arg90000.gif

Resulta obvio aclarar que no todos los procedimientos ni todos los pacientes son aptos para ser realizados con esta modalidad de atención. Los criterios de selección dependerán de:

  1. Tipo de Cirugía o procedimiento.

  2. Antecedentes y estado psicofísico actual del paciente.
  3. Consentimiento paciente y/o tutor.

 

I. Tipo de cirugía o procedimiento

 

Tipos de Cirugía Ambulatoria Arg90000.gif

 
Esta selección se debe realizar en conjunto con los equipos de profesionales con los que se trabaja habitualmente, teniendo en cuenta la capacitación y experiencia sobre todo cuando se trata de la aplicación de nuevas técnicas quirúrgicas o de la utilización de nuevo instrumental (Cirugía laparoscópica o nuevas prácticas endoscópicas por ejemplo).

 
Se debe trabajar en equipo para tomar la decisión de la cirugía ambulatoria

Condiciones
Básicas Arg90000.gif

Los criterios a considerar son:
- Cirugía programada.
- Duración no mayor de dos horas.
- Mínima pérdida sanguínea.
- Baja incidencia de complicaciones postoperatorias

Las cirugías de la prolongadas o muy sangrantes no reúnen las condiciones básicas cirugía ambulatoria

 

II. Antecedentes y estado psicofísico actual

 

La visita Preanestésica Arg90000.gif

El éxito de la modalidad de prácticas ambulatorias depende en gran medida de la correcta selección por parte del anestesiólogo de los pacientes que, de acuerdo a su condición psicofísica, pueden ser incluidos en este tipo de procedimientos. Esta selección o evaluación debe ser realizada por un anestesiólogo mediante una visita preanestésica. La misma debe ser realizada dentro de los siete días previos y como máximo 24 horas antes del procedimiento. Es decir, con tiempo suficiente para realizar otros estudios si fueran necesarios y no tan alejado del mismo para que la condición clínica no varíe y las enfermedades agudas intercurrentes obliguen a suspender la práctica.

La visita preanestésica en el consultorio anestesiológico deberá efectuarse entre los 7 días y las 24 horas previas a la cirugía.

Objetivos de la visita Preanestésica Arg90000.gif

Los objetivos de la visita preanestésica son:
- Evaluación.
- Información
- Educación

 

 

a) Evaluación

 

 
La Historia
Clínica Arg90000.gif

 
Se debe realizar una historia clínica completa del paciente, un examen físico y estudios complementarios específicos, si corresponde.
La historia clínica debe incluir además de los datos básicos (sexo, talla, peso, etc.) todos los antecedentes personales y familiares haciendo especial referencia al uso o abuso de drogas, alcohol y adicciones en general.
Especial atención merecen las enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial, asma, SIDA, etc.; que no contraindican de ninguna manera la inclusión del paciente en procedimientos ambulatorios, siempre y cuando se encuentren estabilizados.

 



El SIDA, asma bronquial, hipertensión arterial y diabetes no contraindican la cirugía ambulatoria si están estabilizadas.

El Paciente Psiquiátrico Arg90000.gif

Un comentario especial merece, dentro de las enfermedades crónicas, la presencia de patologías psiquiátricas. En estos casos se debe evaluar cuidadosamente la incidencia que tendrá para el paciente la intervención quirúrgica desde el punto de vista de su estabilidad emocional, siendo necesario en algunas oportunidades realizar ajustes de medicación o iniciar nuevamente un tratamiento con la coordinación de su profesional de cabecera, para evitar brotes agudos de su patología que pueden presentarse frente a la angustia e incertidumbre que representa la proximidad del acto quirúrgico.
Estos pacientes en general no suelen ser buenos candidatos para los programas de Cirugía Ambulatoria, sobre todo cuando las enfermedades psiquiátricas subyacentes tienen que ver con algunos tipos de neurosis, esquizofrenias, psicosis o cuadros depresivos profundos. La estabilidad emocional puede ser muy precaria aún cuando se encuentren estabilizados y puedan tener actividades diarias normales, sin olvidar el hecho de la poca capacidad de adaptación a situaciones extraordinarias que alteran su rutina, que caracterizan a estos pacientes.

Las patologías psiquiátricas deberán ser evaluadas Conjuntamente con el médico tratante.


Los pacientes psiquiátricos no suelen ser buenos candidatos para la cirugía ambulatoria.

 
El paciente que ya fue operado anteriormente Arg90000.gif

 
Es muy importante recabar toda la información posible acerca de cirugías o anestesias previas, de las complicaciones quirúrgicas o anestésicas relacionadas y fundamentalmente de la experiencia vivida por el paciente y su entorno familiar en esas oportunidades, no solo en el preoperatorio, sino también en el postoperatorio, así como su tolerancia al dolor, la predisposición a las náuseas, vómitos y cinetosis.
Con estos datos podemos tener una idea bastante clara del tipo de premedicación a utilizar en estos pacientes y del manejo postoperatorio de los mismos evitando complicaciones predecibles.

 
Es importante recabar información sobre cirugías y anestesias anteriores del paciente

 
El Paciente Arg90000.gif Pediátrico

 
Con referencia a los pacientes pediátricos es conveniente la constatación de la historia relativa al nacimiento y el desarrollo posterior del niño, así como la existencia de síndromes genéticos o malformaciones congénitas.
Para completar la evaluación y selección de un paciente no debe excluirse en la visita preanestésica una mención especial respecto al medio social en el que éste se encuentre, para decidir si se logrará el adecuado soporte familiar para permitir su inclusión en el régimen de Cirugía Ambulatoria, sobre todo en lo que se refiere al cumplimiento de indicaciones preoperatorias y los cuidados postquirúrgicos.

 



Es importante valorar el medio social, lugar de residencia y medios económicos del paciente.

 

Examen Físico

 

El Examen Físico Arg90000.gif

Debe ser realizado por el anestesiólogo en la visita preanestésica. Además de los datos acerca de los signos vitales del paciente se debe incluir una apreciación respecto a su estado mental basal, sobre todo si se trata de ancianos.
La auscultación cardíaca y pulmonar, la exploración de la columna vertebral en su totalidad (especialmente cuando se planea una anestesia regional), la visualización de accesos vasculares adecuados, los déficits neurológicos o vasculares periféricos y la existencia de lesiones previas en piel y mucosas son datos importantes que no se deben obviar.

 

La Evaluación de la vía aérea Arg90000.gif














La Predicción de la Dificultad Arg90000.gif
para intubar

La evaluación de la vía área del paciente en el preoperatorio es una rutina de la que ningún anestesiólogo deberá prescindir, aún cuando por el tipo de cirugía o procedimiento no esté prevista la intubación del mismo.
La posibilidad de complicaciones quirúrgicas o anestésicas, antes, durante o después del procedimiento es un hecho que jamás debe ser descartado y puede en oportunidades obligarnos a cambiar las técnicas anestésicas en situaciones donde ya no es posible suspender o aplazar la práctica. Por mínima que sea la anestesia o sedación que se proyecte realizar, el anestesiólogo siempre debe tener prevista la posibilidad de acceder a la vía área del paciente y si de acuerdo a la evaluación previa juzga que ésta pueda ser dificultosa, es su obligación y responsabilidad contar con los elementos de apoyo necesario (fibroscopio, máscaras laríngeas, etc.) en el momento adecuado, la colaboración de colegas con más experiencia si tuviera esa posibilidad, así como personal entrenado para seguir el algoritmo de la A.S.A. de vía área dificultosa.
Los puntos básicos a tener en cuenta para evaluar una vía área se transcriben a continuación:
- Clasificación de Mallampati
- Distanciamento-tiroidea
- Distancia entre mandíbula y hueso hioides
- Apertura bucal
- Orificios nasales
- Calidad de dentición (dientes, encías, prótesis, etc.)
- Estructuras intrabucales (amígdalas, úvula, paladar duro y blando)
- Ajuste de mascarilla (anatomía facial)
- Arco de movilidad del cuello
- Obesidad
Una correcta evaluación de la vía área, no asegura de ninguna manera que llegado el momento no se puedan tener complicaciones, pero es claro que la previsión de las mismas, junto con el equipo adecuado y de ser posible personal con experiencia, disminuyen en gran medida los riesgos.

 


Los exámenes complementarios deberán ser exigidos por el anestesiólogo y son de su reponsabilidad

 

Exámenes complementarios y pruebas de laboratorio

 

Los Exámenes Complementarios Arg90000.gif

La “rutina prequirúrgica“ sigue siendo en nuestro medio un tema controvertido y no resuelto completamente hasta la actualidad, probablemente por la conjunción de dudas respecto a cuales son los datos que pueden dar una mejor evaluación del estado físico del paciente y las implicancias legales que esto puede llegar a tener.
Existe una “tradición“ muy difundida entre todo equipo médico quirúrgico, respecto a cuáles son los datos de laboratorios y estudios complementarios indispensables que se le deben solicitar a un paciente previo a una cirugía.
Sin embargo en la actualidad, la tendencia, ampliamente respaldada por la bibliografía mundial, ha llevado a modificar esta rutina, reservando la solicitud de pruebas de laboratorio, radiografías y otros estudios complementarios de mayor complejidad, únicamente en aquellos pacientes que por sus antecedentes, patología o estado físico actual lo justifiquen adecuadamente.
La Sociedad Americana de Anestesiología (A.S.A.) sostiene que “para la evaluación previa a la anestesia no es necesaria prueba alguna de valoración selectiva de laboratorio o diagnóstico”. La Joint Commission on Acreditation of Healthcare Organization (J.C.A.H.O.) y la Acreditation Association for Ambulatory Health Care (A.A.A.H.C.), no exigen ningún dato de laboratorio específico, dejando a criterio de la institución y fundamentalmente del anestesiólogo a cargo o del Servicio de Anestesiología la normatización adecuada para cada caso.
Se recomienda con insistencia en la bibliografía mundial el establecimiento de normas generales para adaptarlas a las realidades actuales, teniendo en cuenta entre otras cosas, la incidencia que tienen en el costo operativo Institucional la solicitud de exámenes complementarios en forma indiscriminada, es decir, sin criterio médico, lo que lleva además a una falsa seguridad del profesional con respecto a su paciente
Como vemos, resulta muy difícil establecer normatizaciones con respecto a este punto, pero lo que sí es claro es que se deben revisar las llamadas “rutinas prequirúrgicas” tradicionales.

La patología del paciente determinará los exámenes complementarios a exigir.




Actualmente se tiende a no exigir exámenes “de rutina” que aumentan innecesariamente el costo operativo

 
El algoritmo de la A.S.A. Arg90000.gif

 
Como aporte final a este tema se transcribe el algoritmo de evaluación preanestésica recomendado por la A.S.A. (Fig.1)

 
La Asociación Americana de Anestesiólogos (A.A.A) tiene un interesante algoritmo que se transcribe.

 

b) Información

 

La Información oralArg90000.gif

Contestar al paciente, a su tutor o acompañante en un lenguaje comprensible todas las preguntas que realicen redundará en un beneficio invalorable para el anestesiólo o, que seguramente tendrá un paciente mucho más confiado y tranquilo y que se sentirá contenido profesional y emocionalmente por todo el equipo médico-quirúrgico. Se debe informar concreta y específicamente al paciente o a su tutor en que consiste esta forma de tratamiento ambulatorio, además de los riesgos inherentes al procedimiento y a la anestesia en general.
Es fundamental aclarar que dentro de la cirugía o después de la misma se puede decidir, de acuerdo a la evolución del paciente, cambiar la modalidad de ambulatoria por convencional si existiera alguna duda respecto a las complicaciones o la seguridad del paciente.

 






Siempre dejar abierta la posibilidad que la cirugía ambulatoria pueda transformarse en convencional.

 

c) Educación

 

La Información Escrita Arg90000.gif

Una vez programada la fecha y día de la cirugía se deben dar por escrito al paciente o a su tutor las indicaciones preoperatorias.
Esto incluye todo lo referente a las actividades que puede desarrollar el paciente desde el día previo a la intervención y la dieta o preparación especial si correspondiera.
Se le debe indicar exactamente el día y la hora a la que debe presentarse en la Institución, recordarle que debe venir acompañado, traer toda la documentación requerida, (estudios previos específicos, órdenes autorizadas etc.) y brindarle un panorama aproximado del tiempo que permanecerá internado, así como una estimación del horario en el que podrá retirarse y las limitaciones de actividades postoperatorias. Hay dos puntos fundamentales que deben ser muy bien explicados porque suelen ser motivo frecuente de suspensión de cirugías.

 




Las instrucciones para el proceso de internación es conveniente darlas por escrito.

Conducta con los medicamentos que Arg90000.gif toma el paciente

Uno de ellos se refiere a la continuación o no de las medicaciones que toma habitualmente el paciente.
Existe controversia acerca de la actitud a tomar con respecto a algunas drogas pero se considera que el siguiente resumen es una buena guía para la actitud a tomar ante las medicaciones de uso frecuente.

 

 

Medicaciones que se deben continuar:

 

La Medicación que no debe ser Arg90000.gif
interrumpida

- Antihipertensivos
- Bloqueantes beta adrenérgicos
- Inhibidores de la E.C.A
- Broncodilatadores
- I.M.A.O. (controvertido)
- Preparados de tiroides
- Antidepresivos tricíclicos
- Bloqueantes cálcicos
- Vasodilatadores
- Anticonvulsivantes
- Corticoides
- Ansolíticos

Hay medicaciones que se deben suspender o modificar antes o el día de la cirugía. Cuidado con los pacientes Anticoagulados!

 

Medicaciones que se deben discontinuar o modificar:

 

La medicación que se Debe suspender o Arg90000.gif modificar

- Diuréticos
- Insulina
- Digitálicos
- Anticoagulantes (se pueden cambiar por otros agentes como la heparina)
Es oportuno destacar que como siempre, éstas son recomendaciones generales orientativas, que de ninguna manera son estrictas y que debe ser evaluado cada paciente en particular, teniendo presente siempre el delicado equilibrio entre riesgo y beneficio que podemos obtener al modificar alguna medicación.

 

El Ayuno preoparatorio Arg90000.gif









Nuevas modificaciones respecto al ayuno Arg90000.gif

El otro punto fundamental hace referencia a las indicaciones del ayuno preoperatorio.
La broncoaspiración sigue siendo una causa importante de morbimortalidad perioperatoria, constituyendo siempre una gran preocupación para el anestesiólogo el cumplimiento por parte del paciente, de las instrucciones dadas al respecto. Una forma eficaz de conseguirlo es la explicación de los riesgos y consecuencias que podría tener para el paciente si no se siguen las indicaciones o se oculta la verdad al profesional.
Es importante aclarar las indicaciones que se le darán:
En pacientes adultos lo clásico es indicar como ultima ingesta la cena previa al día de la cirugía, considerando que los alimentos sólidos tardan aproximadamente 8 horas en ser eliminados de estómago y 6 horas los líquidos. Estudios recientes demuestran que si bien es cierto que los sólidos tardan 8 horas en ser evacuados, los líquidos claros lo hacen en 2 ó 3 horas; además la ingestión de éstos últimos 2 ó 3 horas antes de la inducción aumentan el peristaltismo intestinal, ayudando al vaciamiento gástrico de las secreciones ácidas residuales.
Por otro lado se ha comprobado que los pacientes a quienes se les permite ingerir líquidos claros 2 ó 3 horas antes de la cirugía están menos irritables, tienen menos sed y hambre, menor incidencia de cefaleas perioperatorias, menor volumen y acidez gástrica residual.

 

La broncoaspiración sigue siendo el problema más importante de la morbimortalidad perioperatoria


Hay nuevas modificaciones con respecto al ayuno de líquidos claros, que de ocho horas se disminuye a tres.


Es mejor no suspender la ingestión de líquidos claros hasta tres horas antes de la cirugía

 
El ayuno en pacientes pediátricos Arg90000.gif

 
Con respecto a los pacientes pediátricos, en los últimos años se han modificado bastante las pautas de ayuno. En los párrafos siguientes se resumen las indicaciones para pacientes ASA 1 y 2 que serán sometidos a cirugía electiva.
Alimentos sólidos:
Ninguna ingesta de sólidos desde 8 horas antes de la intervención
Líquidos claros:
Se entiende por esto en los niños, agua, jugo de manzana, gaseosas, gelatinas y caldo. La leche materna sigue siendo discutida porque aunque se reconoce que no es un líquido claro, lo es desde el punto de vista funcional ya que se elimina rápidamente del estómago. En adultos se refiere a gaseosas, jugo de manzanas, té o café solo y agua. Adultos y niños mayores de 3 meses: cantidad ilimitada hasta 3 horas antes de la cirugía. Lactantes: líquidos claros hasta dos horas antes de la cirugía
Medicación por boca:
Puede ser ingerida hasta una hora antes de la inducción con medio vaso de agua.
Estas recomendaciones deben ser adaptadas en pacientes con alto riesgo de broncoaspiración como por ejemplo los que tienen obesidad mórbida, diabetes, hernia de hiatus u otras lesiones gastroesofágicas.

 







Los líquidos claros comprenden agua, té, café, gaseosas y jugo de manzanas.






Cuidado con los pacientes obesos, diabéticos o con lesiones gastroesofágicas.

 

III. Consentimiento paciente y/o tutor

 

 
Consentimiento escrito Arg90000.gif

 
Debe ser obtenido por escrito en el momento de la visita preanestésica o el día del procedimiento cuando ingresa el paciente a la institución. Existen varios modelos de protocolos impresos que se hacen firmar al paciente o algún familiar directo o tutor que serán incorporados a la historia clínica del paciente.

 

 

Criterios de inclusión

 

 

 
Los criterios de inclusión de pacientes son:

 

Indicaciones de la cirugía Arg90000.gif
ambulatoria

- Pacientes ASA I y II
- Pacientes ASA III (solo si se encuentran estabilizados)
- Rutina prequirúrgica normal
- Examen psicofísico normal

Los pacientes ASA III solo se deben incluir para cirugía ambulatoria si están bien estabilizados.

Contraindicaciones de la cirugía Arg90000.gif ambulatoria

Contraindicaciones relativas o absolutas
Cirugía de urgencia o emergencia
- ASA III y IV inestable
- Pérdida sanguínea importante
- Severo dolor postoperatorio
- Coagulopatías y/o trastornos hematológicos en general
- Enfermedad aguda intercurrente
- Anatomía anormal de la vía aérea
- Abuso de drogas y adicciones
- Obesidad
- Paciente neonatológico
- Prematuros
- Displasias broncopulmonares con o sin suplemento permanente de oxígeno
- Antecedentes de apnea
- Menores de 1 año con historia familiar de muerte súbita
- Antecedentes de Hipertermia Maligna
- Negativa familiar
- Falta de adecuado soporte familiar por condición social desfavorable

 







Imponer con firmeza si existen algunas de las contraindicaciones por las cuales se juzga conveniente no aplicar el procedimiento ambulatorio.

 

Técnicas anestésicas, drogas utilizadas en cirugía ambulatoria y equipamiento mínimo

 

 
Elección de la técnica Anestésica Arg90000.gif

 
Técnicas anestésicas
Resulta obvio aclarar que esta tarea le corresponde exclusivamente al anestesiólogo quien tendrá en cuenta el procedimiento a realizar, el dolor postoperatorio del mismo y el perfil farmacológico de las drogas disponibles en el mercado.
Sin embargo el paciente debe ser partícipe necesario de la decisión, ya que lo correcto es informarle al mismo cual será, en principio, el plan anestésico a desarrollar, ofreciéndole, dentro de los márgenes de seguridad adecuados, las opciones disponibles de acuerdo al procedimiento a realizar. No suele ser beneficioso darle demasiadas opciones al paciente ya que se puede terminar abrumándolo con planteos que pueden resultarle difíciles de entender.
Se le debe explicar concreta y precisamente cuáles son las ventajas y desventajas de cada técnica (anestesias generales versus regionales, sedación, neuroleptoanestesia para anestesia local, etc.) y terminar recomendándole como profesional a cargo, la que más le conviene para ese caso en particular.
De cualquier modo no es aconsejable realizar una anestesia regional cuando existe una negativa total del paciente a recibirla, ya sea por malas experiencias anteriores o por miedo a permanecer despierto o a la posibilidad de secuelas, que suelen ser los motivos más frecuentemente argumentados por ellos con respecto a las anestesias regionales.
Si a pesar de las explicaciones la negativa del paciente continúa quedará en manos del anestesiólogo la decisión de cambiar de técnica o posponer la cirugía. Por este motivo es que la discusión acerca de la técnica anestésica a emplear es conveniente realizarla en la visita preanestésica y dejar asentado en su historia clínica la recomendación al respecto, debido a que existe la posibilidad de que no sea el mismo profesional que lo ve en consultorio el que realice después la anestesia.
Con respecto a cual es la mejor técnica anestésica para cirugía ambulatoria es conveniente aclarar que no existe una “técnica ideal”, se debe adaptar en cada caso de acuerdo a los requerimientos del paciente, al procedimiento a realizar y fundamentalmente la experiencia del anestesiólogo, sobre todo cuando se trata de la realización de técnicas regionales.

 






No abrumar al paciente con la elección de las opciones técnicas del procedimiento.









Respetar las opiniones del paciente respecto a la técnica a emplear. Si existe alguna objeción que modifique la opinión del anestesiólogo dejarla asentada por escrito.

 
Anestesias regionales en pediatría Arg90000.gif

 
Un comentario especial merece la utilización de anestesias regionales en pediatría, que debe ser considerada como una excelente elección a pesar de tener el inconveniente de necesitar mayor entrenamiento, ya que no es frecuente todavía su utilización. Las técnicas regionales pediátricas, con indicaciones adecuadas, constituyen una muy buena alternativa, ya sea como anestesia en sí misma o como analgesia postoperatoria.

 
Usar las anestesias regionales en pediatría cuando técnicamente sean posibles.

Drogas usadas para la anestesia Arg90000.gif ambulatoria

En relación a las drogas comúnmente usadas o recomendadas para cirugía ambulatoria el perfil farmacológico debe reunir ciertas características:
- Rápido comienzo de acción
- Vida media corta. Rápida recuperación
- Fácil administración
- Pocos efectos indeseables tardíos (náuseas, vómitos, etc.)
- Predictibilidad farmacológica
Como vemos no existe la droga ideal que cumpla todos los requisitos, pero existen en el mercado opciones farmacológicas válidas para obtener una anestesia adecuada a los requerimientos de la CA, a pesar de tener la mayoría, como se ha dicho en un principio, la desventaja de su alto costo.
Se detallan algunas de las drogas frecuentemente usadas. (Cuadros 1 y 2)

 






Las drogas anestésicas cercanas al ideal para la cirugía ambulatoria en se general son costosas pero igual deben ser usadas ya que el ahorro de costos produce a nivel de la internación.

 

Equipamiento mínimo

 

Equipamiento a mínimo para la Arg90000.gif anestesia ambulatoria

Las normas de equipamiento mínimo de quirófanos que rigen para la cirugía convencional, son aplicables a este tipo de procedimientos, siendo responsabilidad absoluta de los anestesiólogos el contar con los elementos indispensables para realizar su trabajo respetando las recomendaciones al respecto de las normatizaciones en vigencia, (Normas I.R.A.M., F.A.A.A.)

 

Anestesias fuera del ambiente del Arg90000.gif quirófano habitual

Un capítulo aparte es la realización de anestesias ambulatorias fuera del ámbito del quirófano. Es cada vez más frecuente que se solicite la realización de anestesias para diferentes procedimientos, generalmente diagnósticos, como endoscopías, tomografías o resonancias magnéticas y también para procedimientos más complejos como son algunos estudios hemodinámicos, mielografías, embolizaciones, litotricias, punciones bajo radioscopía y otros estudios que si bien no son dolorosos, cuando se trata de pacientes pediátricos es necesaria la intervención del anestesiólogo para mantener a los mismos tranquilos e inmóvil durante el tiempo que dure el procedimiento.
En estos casos se debe evaluar el lugar donde se trabaja para adaptarlo a las necesidades de una anestesia y previamente asegurarse de tener los elementos mínimos necesarios.

No deberán olvidarse las normas mínimas de equipamiento normatiza das por la FAAA tanto si el procedimiento de cirugía ambulatoria se efectúa dentro del quirófano o fuera de él.

CUADRO I
Drogas más comunes en Cirugía Ambulatoria

Nombre

Dosis

Comienzo acción

Duración

Vida media

Efecto farmacológico y usos

Comentarios

Atracurium

0,4-0.5mg/Kg

3 a 5 minutos

20 minutos a 45

tE 20 min.

Relajante neuromuscular no despolarizante

Hemodinámicamente estable

Alfentanil

10 a 30µg/Kg

5 minutos

 

tE 1.6 Hs.

Analgésico

Depresión respiratoria, náuseas, vómitos, Hipotensión, liberación de histamina, tórax rígido, etc. (efectos comunes opioides en general)

Atropina

 

Inmediata

IM/SC/VO 4 Horas

T½? 1 minuto
tE 2 Hr.

Bloqueador competivo de acetilcolina y receptores muscarínicos. Bradicardia, disminución de la motilidad Gastrointestinal Uso conjunto con neostigmina en reversión neuromuscular

Taquiarritmias, disociación AV, bradicardias (bajas dosis)

Galamina

3 a 4 mg/Kg.

1 a 2 min.

15 a 20 min.

TE 2.5 Horas

Relajante neuromuscular no despolarizante

Taquicardia, hipertensión y efectos inotrópicos positivos

Fentanil

10 a 100 µg en período perioperatorio

2 min.

Variable
tE 4 horas

t½? 1 a 2 min.

Inducción de anestesia general

Igual a opioides en general

Ketamina

1 a 3 mg/Kg. (muy variable de acuerdo a necesidad)

EVRápido
IM 3 a 5 min.

EV 5 a 10 min. IM 10 a 20 min.

T½? 10 a 18 min.
tE 2.5 Hs.

Inducción de anestesia general Anestesia disociativa

Hipertensión, taquicardia, broncodilatación, aumento de PIC alucinaciones. Preserva y exagera reflejos de la vía aérea

Lorazepan

Titulación individual 0.05mg/Kg

EV 5 a 20 min.
IM 0.5 a 2 Hs. VO 1 a 2 Hs

EV 4 a 6 Hs
IM 8 Hs.
VO 8 Hs.

tE 14 Hs.

Depresión SNC, amnesia (Dosis dependiente) Sedación

Mínima depresión cardiovascular, excitación paradojal

Mivacurio

0.2 mg/Kg.

2 min.

20 min.

tE 2-3 min.
22 min. (cis-cis)

Relajante neuromuscular no despolarizante

Aumento de la frecuencia cardíaca

Midazolan

EV (sedación)
0.25 a 0.35 mg/ Kg.
IM (sedación)
0.07 a 0.08 mg/Kg.

EV 1 a 3 min.
IM 15 a 30 min.

EV 2 a 6 Hs. (Inducción)
IM 1 a 2 Hs.

tE 1 a 4 Hs.

Depresión del SNC, amnesia, sedación, hipnótico en anestesias balanceadas, inductor de anestesia general

Las dosis deben reducirse en combinación con narcóticos.
Fácil uso

Nalbufina

Analgesia perioperatoria

EV 2 a 3 min.

Variable

tE 5 Hs.

Agonista - antagonista; receptores

 

Naloxona

Titulación individual

EV 1 a 2 min.
IM/SC 2 a 5 min.

EV 1 Hora
IM/SC 1 a 4 hs

TE 1 a 1,5 Hs.

Antagonista de narcóticos

Reversión de analgesia, morfínicos. Dolor, sedación

Pancuronio

EV 0.08 a 0.1 mg/Kg.

EV 1 a 3 min.

EV 35 a 55 min.

t½? 5 min.
tE 1 a 2 Hs.

Relajante neuromuscular no competitivo

Taquiarritmias o hipertensión

Propofol

2 a 2,5 mg/Kg.

1 min.

5 min.

2 a 3 Hs.

Inductor

Depresión cardiovascular, vasodilatación

Rocuronio

0.6 mg/Kg.

60 a 90 seg.

30 min.

80 min.

Relajante neuromuscular no competitivo

Pocos efectos cardiovasculares

Succinilco-lina

EV 1 a 1.5 mg/Kg.

EV 30 a 60 seg.

EV 10 a 15 min.

 

Relajante muscular despolarizante

Arritmias, mioglobinuria, aumento presión intraocular y gastrointestinal, hiperpotasemia, hipertermia maligna.

Sufentanil

EV (coadyuvante de anestesia balanceada)
0.2 a 0.8 µg/Kg

< 1 min.

EV variable

t½? 10 a 13 min.

Similar a la morfina pero con mínima depresión cardiovascular. Dolor inducción de anestesia general

Rigidez muscular y bradicardia dosis dependiente

Tiopental

EV 1 a 4 mg/Kg.

EV rápida

EV 10 a 15 min.

t½? 3 min.
tE 5 a 10 Hs

Depresión SNC, disminución flujo cerebral y PIC. Inducción de hipnosis o sedación depresión respiratoria, broncoespasmo, exacerbación de la porfiria

Hipotensión, taquicardia, depresion respiratoria, brocespasmo

Vecuronio

0.1 mg/Kg.

2 min.

30 min.

tE 60 min.

Relajante neuromuscular no despolarizante

Mínimos efectos cardiovasculares

CUADRO II
ANESTESICOS INHALATORIOS

Nombre

Tipo

CAM %

Coef. Partición s/gr

Tiempo de inducción

Efectos adversos

Oxido nitroso

Gas

104

0,47

1 a 3 minutos

Hipoxia por difusión

Enfluorano

líquido volátil

1,67

1,9

1,78 minutos

Leve sialorrea, sacudidas musculares, cambios en el ECG, hipertermia maligna

Halotano

líquido volátil

0,73

2,3

3 a 5 minutos

Depresión de la actividad simpática a nivel CV, bradicardia, hipotensión, hipertermia maligna

Isofluorano

líquido volátil

1,15

1,4

7 a 10 minutos

Irritante de vía aérea, vasodilatación, taquicardia, hipertermia maligna

Sevofluorano

líquido volátil

2,0

0,67

1 a 3 minutos

Aumento de la frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria,
flujo sanguíneo cerebral, PIC, disminución de presión arterial, hipertermia maligna

 

Recuperación anestésica - alta médica

 

 
Condiciones de la sala de recuperación Arg90000.gif

 
Una vez finalizada la cirugía el paciente pasará a una Sala de Cuidados Postanestésicos o Sala de Recuperación que debe tener ciertas características:

Anestesiólogo a cargo:
Su función aquí será la de supervisar el control que enfermería tiene del paciente así como verificar el cumplimiento de las indicaciones del tratamiento del dolor postoperatorio y la eficacia del mismo. Además debe estar disponible para el tratamiento de cualquier complicación postanestésica que pudiera presentarse.
- Equipo completo de reanimación:
La disponibilidad en esta área de un equipo de emergencia es fundamental. Esto se hace más fácil si la Sala de Cuidados Postanestésicos o de Recuperación está ubicada en forma contigua a los quirófanos, hecho que no siempre es posible sobre todo cuando se han tenido que realizar modificaciones edilicias para incorporar los pacientes ambulatorios. Cuando existe esta separación física se pueden originar varios inconvenientes entre ellos la duplicación de personal, de equipos y suministros.
- Personal de enfermería:
Debe ser personal con experiencia en el manejo de pacientes posquirúrgicos, que sea capaz de advertir rápidamente cualquier complicación y con adiestramiento en recuperación y reanimación de pacientes. La recuperación de un paciente tiene varias fases:

 
La sala de recuperación anestésica deberá tener un anestesiólogo, personal de enfermería adiestrado y equipo completo de reanimación

La Recuperación Temprana Arg90000.gif

La recuperación temprana, definida como el período en el cual el paciente se despierta de la anestesia y recupera los reflejos de protección y psicomotrices. Este período transcurre parte en el quirófano y como veremos más adelante, otra parte en la Sala de Cuidados Postanestésicos o Sala de Recuperación.

La recuperación temprana suele transcurrir en el quirófano y Sala de Recuperación.

La Recuperación Intermedia Arg90000.gif

La recuperación intermedia es el período durante el cual se normaliza la coordinación y las funciones fisiológicas se mantienen estables y el paciente puede considerarse en condiciones de regresar a su domicilio acompañado por un adulto responsable. Esto transcurre en el área de Recuperación secundaria.
La recuperación tardía puede durar horas o días y es el período en el cual el paciente ha recuperado totalmente o en un gran porcentaje, sus habilidades y capacidades para desarrollar una actividad normal. Esta etapa se lleva a cabo en el domicilio del paciente y es lo que hace la diferencia con la internación convencional, cuando el paciente cursaba su recuperación tardía dentro de la Institución.

La recuperación intermedia transcurre en su mayor parte en la Sala de Internación común.

La recuperación tardía transcurre en la Sala de Internación común y en el domicilio del paciente

Problemas de la Recuperación Arg90000.gif

Los problemas de aparición más comunes en la recuperación son: dolor, náuseas y vómitos, descompensaciones hemodinámicas y alteraciones del ritmo cardíaco, complicaciones pulmonares y de la vía aérea (broncoespasmo, estridor postextubación, aspiración pulmonar), alteraciones de la temperatura y complicaciones quirúrgicas.

 

El Dolor postoperatorio Arg90000.gif

En lo referente al dolor es recomendable iniciar el tratamiento del mismo antes que el paciente abandone el quirófano y continuarlo en la Sala de Cuidados Post-Anestésicos, lo cual exige que el personal de enfermería tenga amplios conocimientos acerca de los protocolos de analgesia para optimizar la recuperación.
La selección del tipo de analgesia constituye todo un capítulo dentro de la anestesiología cuyo tratamiento excede los objetivos de esta actualización, por lo cual se darán solamente algunas consideraciones generales de tratamiento.

El dolor debe ser atendido precozmente aún estando el paciente en quirófano

Los narcóticos Arg90000.gif

Los narcóticos son drogas muy útiles como analgesia postoperatoria, a pesar de sus potenciales efectos sobre la respiración y las náuseas o vómitos, siendo recomendables los de duración intermedia (fentanilo) o el uso de bombas de infusión continua para drogas de vida media más corta (sufentanilo, alfentanilo).
En la actualidad se está evaluando el uso de opiáceos intraarticulares y/o anestésicos locales en el tratamiento del dolor postoperatorio en pacientes sometidos a procedimientos artroscópicos, pero todavía faltan estudios respecto a los receptores opiáceos periféricos, las interacciones con anestésicos locales intrarticulares, así como las dosis a utilizar.
También son objeto de estudio los nuevos sistemas de administración de narcóticos (transdérmica, transmucosa epidural e intratecal que si bien tienen efectos aceptables desde el punto de vista de la analgesia, su larga duración puede retrasar el alta del paciente ambulatorio.
En general estas drogas se usan en forma endovenosa, mientras el paciente permanece en la Sala de Recuperación, para pasar gradualmente a drogas por vía oral u otras formas de administración que pueden o no ser derivados morfínicos.
Para disminuir el uso de narcóticos se puede realizar infiltración con anestésicos locales en la zona quirúrgica, drogas antiinflamatorias no esteroideas o el uso de anestesias regionales planificadas para conseguir analgesia residual.

La aplicación de narcóticos, aún para los de acción corta e intermedia, exige la observación del paciente por parte de personal especializado




Diversas técnicas de aplicación de narcóticos pueden retardar el alta del paciente.

 
Las drogas
antiinflamatorias no esteroides Arg90000.gif

 
Las drogas antiinflamatorias no esteroideas (D.A.I.N.E.) pueden ser utilizadas por vía parenteral (ketorolac) o por vía oral (ibuprofeno, diclofenac, naproxeno) teniendo en cuenta la intensidad y tipo de dolor.
Como se puede apreciar las opciones son muchas, pero siempre se deben considerar aquellas de más fácil aplicación y de mayor comodidad para el paciente sin olvidar las técnicas alternativas como masajes, técnicas de relajación y estimulación nerviosa transcutánea, que si bien son utilizadas con éxito variable no deben ser descartadas.

 
Las DAINE pueden ser usadas alternativamente cuando el dolor no es muy severo.

Las Alteraciones Hemodinámicas Arg90000.gif

En lo concerniente a alteraciones hemodinámicas y del ritmo cardiaco, como primera medida se debe buscar la causa de la complicación, siendo el dolor causa la más frecuente de una producción de hipertensión y arritmias. El paciente permanecerá monitorizados y se evaluará la necesidad o no de administración de drogas específicas así como su traslado a una Unidad Coronaria si fuera necesario
Como otras causas de disrritmias se encuentran la hipoxemia, hipercapnia, alteraciones hidroelectrolíticas, toxicidad farmacológica, excesiva descarga de catecolaminas (por dolor) y descompensación de arritmias crónicas por suspensión de medicaciones.
Como se puede ver cualquiera de estas causas puede aparecer durante el periodo postanestésico, por lo cual la vigilancia deberá ser estricta en la Sala de Recuperación.

 




Hay que buscar siempre las causas de producción de disrritmias cardíacas.

 
Náuseas y vómitos Arg90000.gif

 
Las náuseas y vómitos perioperatorios siguen siendo la complicación más frecuente en niños y adultos siendo la principal causa de retraso en el alta e incluso de reinternación de pacientes ambulatorios.
Las causas son múltiples e incluyen la edad, sexo, historia de cinetosis, obesidad, uso de narcóticos o agentes inhalatorios, el aumento del volumen gástrico, dolor y algunos procedimientos específicos como la cirugía de estrabismo y la laparoscopía.
La no existencia de fármacos totalmente satisfactorios para evitar esta complicación, ha determinado que la mayoría de los centros no recomiende la administración rutinaria de antieméticos profilácticos en los pacientes ambulatorios, reservando su uso para aquellos pacientes tes considerados de alto riesgo debido al procedimiento específico a realizar o una historia anterior de náuseas y vómitos importantes, siendo en ese caso el más usado el ondansetrón, que ha demostrado resultados aceptables teniendo como principal desventaja su elevado costo.

 
Las náuseas y vómitos deben ser tratadas precozmente porque pueden retrasar el alta del paciente.


Para las náuseas y vómitos se recomienda el uso profiláctico del ondansetrón solo en pacientes considerados de alto riesgo, por el elevado costo del producto.

Complicaciones Respiratorias Arg90000.gif

Entre las complicaciones respiratorias podemos esperar atelectasias, broncoespasmos, aspiración pulmonar y edema laringeo o laringoespasmo postextubación.
Debido a que la duración de las anestesias para cirugía ambulatoria es razonablemente breve las atelectasias son de muy rara aparición; de cualquier modo se le debe dar especial atención en aquellos pacientes que tienen una capacidad residual funcional disminuida como es el caso de los pacientes obesos, pacientes en decúbito ventral, etc.

 

Cuidado con los trastornos respiratorios postcirugía en pacientes obesos

Los Pacientes Asmáticos Arg90000.gif

Los pacientes asmáticos conocidos que se encuentren estabilizados pueden ser incluidos en el régimen de cirugía ambulatoria. Como es obvio, su control perioperatorio debe ser sistemático sin olvidar que los broncodilatadores deberán ser suministrados hasta el día del procedimiento y evaluar su uso en la Sala de Recuperación, además de considerar la utilización de dosis adicionales dentro de la cirugía. Un asmático que requiera tratamientos reiterados y agresivos en el postoperatorio puede indicar la necesidad de ser ingresado a internación convencional para su estabilización.
El edema laríngeo o el laringoespasmo postextubación son de aparición frecuente en los pacientes pediátricos. El tratamiento sintomático deberá ser instaurado rápidamente para evitar el riesgo de obstrucción, con una vigilancia anestésica adicional y valoración cuidadosa para decidir el alta.

No olvidar el uso de broncodilatadores en pacientes asmáticos, incluso el día de la cirugía y en el postoperatorio.



Cuidado con el laringoespasmo postextubación en pacientes pediátricos

La broncoaspiración Arg90000.gif

En lo referente a la aspiración pulmonar, su riesgo de aparición es bajo si se tiene en cuenta las precauciones mencionadas en párrafos anteriores. Si se sospecha esta complicación el examen del paciente debe incluir una radiografía de tórax y gases arteriales. Los valores bajos de PaO2 que indican aspiración grave con edema pulmonar, pueden requerir un tratamiento agresivo inclusive la ventilación mecánica y su derivación a una el unidad de cuidados intensivos.
Si el paciente no presenta signos o síntomas graves indica una aspiración leve que requerirá en principio solamente la vigilancia clínica para evitar el empeoramiento del cuadro; pero debe derivarse a internación común para control posterior.

 



Toda broncoaspiración, aún las leves, deben ser derivadas a internación común para su observación y seguimiento.

La hipotermia Arg90000.gif

Dentro de las alteraciones de la temperatura la hipotermia es la más frecuente, sobre todo en pediatría y suelen ser responsabilidad o consecuencia directa del mal manejo de la temperatura dentro de los quirófanos, de la administración de sueros fríos, de la no humedificación de los gases etc. La hipotermia es una complicación que puede y debe ser evitada ya que puede llevar a complicaciones mayores, como aumento del consumo metabólico de oxígeno, aumento del gasto cardíaco, acidosis metabólica, prolongación del despertar además del malestar que le provocan al paciente los temblores y escalofríos.
Si a pesar de todo nos encontramos con una temperatura postoperatoria muy baja, es fundamental calentar al paciente por métodos físicos e incluso puede ser necesario dormir al paciente nuevamente hasta que recupere su temperatura normal, sobre todo en aquellos que no tienen una buena reserva miocárdica y no soportarían un aumento del gasto cardíaco ni del consumo metabólico de oxígeno.
La administración de dosis bajas de meperidina o clonidina endovenosa pueden ser útiles para tratar los escalofríos y temblores leves.

La hipotermia del paciente deberá ser evitada a los fines de prevenir el retardo del alta hospitalaria







La meperidina y la clonidina e.v. a dosis bajas, son el mejor tratamiento para los escalofríos postoperatorios.

La Hipertermia Maligna Arg90000.gif

La hipertermia maligna debe ser descartada en la Sala de Recuperación ante aumentos de temperatura inexplicables, siempre que se hayan administrado drogas que potencialmente pueden ser desencadenantes de esta patología.
Resulta obvio aclarar que en cualquier lugar donde se realicen anestesias se deben tener los elementos necesarios para poder diagnosticar esta complicación, así como acceso directo al Dantrolene Sódico para iniciar tratamiento y realizar una interconsulta al Centro de Referencia más próximo.
La detección de complicaciones quirúrgicas no son competencia del anestesiólogo aunque es muy frecuente que sea el primero en detectarlas, como por ejemplo una hemorragia importante o perforación visceral que descompensan al paciente en la Sala de Recuperación.

 


Asegúrese la posibilidad de acceso al uso del Dantrolene por la posibilidad que se produzca una Hipertermia Maligna.

El Síndrome de Hemodilución Arg90000.gif

Es muy útil para el anestesiólogo y para el personal de la sala de recuperación conocer las complicaciones quirúrgicas de más frecuente aparición de acuerdo al tipo de cirugía para permitir un rápido diagnóstico y tratamiento; como por ejemplo el síndrome de hemodilución consecuencia de la irrigación visceral durante la cirugía prostática o la histeroscopía debido a la absorción intravascular a través de los senos venosos prostáticos o por los vasos venosos uterinos que pudieran haber sido seccionados o por la absorción peritoneal de líquidos de irrigación que pasaron a través de las trompas de Falopio hacia la cavidad abdominal durante la histeroscopía. Si la hiponatremia dilucional tiene traducción clínica se debe instaurar rápidamente el tratamiento.
La cirugía laparoscópica está asociada normalmente con distensión abdominal, ésto puede producir enfisema subcutáneo que se extiende a mediastino o pericardio o causar embolia pulmonar gaseosa. Esta complicación grave requiere un tratamiento de soporte agresivo hasta trasladar al paciente a una Unidad de Terapia Intensiva.
Las posibilidades de complicaciones son muchas y algunas de muy difícil tratamiento, pero constituye una fundamental ayuda tener presente cuáles son los potenciales problemas para que puedan ser rápidamente detectados con lo cual las posibilidades de una mejor recuperación aumentan considerablemente.
En la Sala de Recuperación o Cuidados Postanestésicos el paciente pasará la primera etapa de su postoperatorio estrictamente vigilado por profesionales hasta que la estabilidad fisiológica del mismo esté asegurada.
El tiempo en el que ésto puede suceder es muy variable y depende fundamentalmente del tipo de cirugía o procedimiento, del dolor postoperatorio y de la técnica anestésica utilizada, así como de la condición clínica basal del paciente.
Para la recuperación del paciente se puede tener en cuenta cualquiera de las escalas que se conocen, siendo la más usada la Escala de ALDRETE.

Entre las complicaciones quirúrgicas más importantes que se en el postoperatorio producen inmediato y que debe resolver el anestesiólogo figura el síndrome de hemodilución.
La hiponatremia dilucional deberá ser tratada enérgica e inmediatamente.

Traslado al área de Internación Arg90000.gif Transitoria

Una vez que el paciente se encuentra estabilizado puede ser trasladado a un Área de Recuperación Secundaria o de internación transitoria donde permanecerá con sus familiares hasta el momento del alta. Esta área puede ser compartida con la sala de admisión de pacientes.
El área de recuperación secundaria debe estar ocupada con pacientes lúcidos, orientados y fisiológicamente estables que continúan el protocolo de control de dolor que se inició en quirófano, que pueden realizar actividades como deambular, alimentarse, vestirse y es donde recibirán las instrucciones previas al momento del alta médica.

 

 

Criterios de alta

 

Criterios para el alta definitiva Arg90000.gif

El éxito de la cirugía Ambulatoria depende, además de una adecuada selección del paciente y procedimiento, de conceder el alta apropiada en el momento adecuado, evitando la reinternación del paciente.
El alta médica será indicada por un Anestesiólogo teniendo en cuenta los siguientes parámetros:
- Recuperación en la Escala de Aldrete: 10
- Mantenimiento signos vitales estables de 30 a 60 minutos
- Tolerancia a líquidos por boca
- Micción voluntaria
- Control del dolor
- Control de náuseas y vómitos
- Ausencia de complicaciones quirúrgicas
- Consentimiento del paciente y/o familiares
El paciente nunca debe retirarse de la institución sin tener las indicaciones adecuadas respecto a su actividad en las horas siguientes, dieta, medicación, prohibición de manejar automóviles o cualquier equipo o maquinaria que potencialmente pueda poner en riesgo su integridad física o la de terceros, durante las 24 horas posteriores al procedimiento, asimismo la no ingesta de alcohol por el mismo lapso de tiempo y fundamentalmente el lugar de referencia donde el paciente puede dirigirse en caso de presentarse complicaciones tardías. Todas las indicaciones postoperatorias serán dadas por escrito cuando se da el alta al paciente.

 




El alta del paciente es una tarea del anestesilogo y es conveniente que sea consensuado con el paciente y/o familiares






Es conveniente proveer las instrucciones para el alta del paciente por escrito.

Causas frecuentes de Reinternación Arg90000.gif

Las causas más frecuentes de reinternación son:
- Náuseas y vómitos
- Dolor
- Complicaciones quirúrgicas
Como se puede ver el “secreto“ del éxito de la Cirugía Ambulatoria está dado fundamentalmente por el trabajo que se realiza en los períodos pre y postoperatorio debido a que más que una nueva droga o técnica anestesiológica lo que requiere es un cambio del rol del Anestesiólogo, quien comenzará su contacto con el paciente mucho tiempo antes del acto quirúrgico y terminará con la extenuación del paciente, recuperando así el Anestesiólogo el lugar que le corresponde en el equipo médico quirúrgico.

 



En la cirugía ambulatoria el rol del anestesiólogo es más. extenso y termina con la externación del paciente

 

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

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