Reseña Histórica de la Anestesia en Costa Rica
La Mascarilla de Ombredanne

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Al inicio de los años veinte llegó a Costa Rica la "Mascarilla de Ombredame". Este ingenioso aparato, inventado por Louis Ombredanne en 1901, estaba formado por tres partes: una mascarilla metálica con un reborde de hule que se ajustaba a la cara del paciente, un depósito esférico (también de metal), con pedazos de fieltro en su interior, los cuales, al estar empapados con el anestésico que se depositaba en la esfera, cedían los vapores al aire que atravesaba el depósito y, como tercer elemento, una bolsa de reinhalación (por lo general una vejiga de cerdo).

La esfera tenía en la parte superior una tapa de rosca por la que se vertía el anestésico. Mediante una llave situada a un lado de la misma, que se abría o cerraba a discreción, se regulaba el paso del aire a través del depósito, y en esa forma se podía graduar la concentración de los gases anestésicos. Inicialmente la llave se ponía en "cero" para que el paciente empezara a respirar aire puro; poco a poco y conforme la misma se iba guirando del uno al ocho, la concentración de los vapores anestésicos, como es lógico, iba aumentando.

La anestesia se iniciaba lentamente, haciendo una pausa entre cada punto de la llave hasta llegar a cuatro; en ese momento era conveniente detenerse unos minutos y, cuando el enfermo empezaba a respirar rítmicamente, cuando ya no tosía ni se resistía al procedimiento, se continuaba girando hasta llegar a ocho. Allí se mantenía por cinco o diez minutos (mientras se lograba la saturación anestésica en la sangre), y luego se regresaba a cuatro, que era el número que usualmente se mantenía la anestesia. Si la misma se profundizaba, lo cual podía notarse por la respiración superficial del paciente, por el aspecto cianótico de los tejidos o por el color oscuro de la sangre, se disminuía la concentración o se cerraba totalmente la llave para que el enfermo respirase de nuevo aire ambiente.

La mascarilla de Ombredanne tuvo gran aceptación, y se utilizó en el mundo entero por más de medio siglo. En Costa Rica, durante los años 48, 49 y 50, el suscrito la empleó incontables veces.

Junto con la mascarilla de Ombredanne apareció el "balsoformo". Este anestésico era una mezcla de éter, cloroformo y cloruro de etilo. De hecho era un éter halogenado, y estaba constituido por seis partes de éter, dos de cloroformo y una de cloruro de etilo. Tenía la ventaja de que, siendo más potente que el éter, era menos irritante que éste, pero al mismo tiempo menos peligroso que el cloroformo, reuniendo en esa forma las ventajas del uno y del otro. La mascarilla se cargaba indistintamente con éter o con balsoformo, y todos los días, al terminar el trabajo, se dejaba abierta la tapa para que el anestésico y el agua de condensación que quedaban en el fieltro, pudiesen evaporarse.

En la década de los sesenta apareció en el mercado otro inhalador: la mascarilla "Cyprane", diseñada especialmente para administrar el "Trilene". Pese a que el tricloretileno fue descubierto en Alemania por E. Fischer en 1864, no fue sino hasta 1934 que Dennis E. Jackson, en los Estados Unidos, lo empleó por primera vez como agente anestésico.

Desde el punto de vista, químico, el "Trilene" o "Trimar" (que son los nombres comerciales con que se conoce este agente), por su elevado punto de ebullición (87º C), no es lo suficientemente volátil para emplearlo en goteo abierto. Para administrarlo, la Ohio Chemical Company construyó un vaporizador de metal (sin reinhalación), conocido como "mascarilla Cyprane". Este pequeño inhalador (lo llamo pequeño pues cabe en una mano), es de forma cilíndrica y tiene unos 12 centímetros de largo por 6 de diámetro.

En un extremo del cilindro se encuentra una mascarilla de hule, y en el otro un tapón de rosca por donde se vierte el anestésico. Dentro del mismo hay una pieza de guata o algodón, donde se deposita el anestésico. En el extremo del cilindro cercano a la mascarilla, hay una serie de pequeños agujeros que permiten la entrada del aire, el cual, después de arrastrar los vapores anestésicos hacia el pulmón, durante la exhalación son lanzados al medio ambiente. La llave giratoria se colocaba inicialmente "en cero" y, con forme se iba abriendo, como es lógico, aumentaba la concentración anestésica. El "Trilene" era un excelente analgésico, pero como anestésico, debido a su incompatibilidad con la cal sodada (pues forma un cuerpo tóxico), no se podía utilizar en circuito cerrado. Por esa razón, para administrarlo, era necesario que el paciente respirase siempre en forma espontánea. Por supuesto, bajo esas circunstancias no podían emplearse relajantes musculares. Pese a sus limitaciones, el "Trilene" se usó con gran éxito y durante mucho tiempo para aliviar los dolores del parto.
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