Historia de la Anestesia en Guatemala
1846-1945

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En esta época intervienen eminentes médicos y cirujanos guatemaltecos que debieron cubrir en forma simultanea la cirugía y la anestesia.

Después del gran paso inicial dado por el doctor William Thomas G. Morton, el 16 de octubre de 1846, al utilizar por primera vez el éter, en un paciente quirúrgico del Massachussets General Hospital de Boston, pasará solo un año, a pesar del poco desarrollo de las vías de comunicación de ese tiempo, para que el avance de la anestesia por éter llegue a Guatemala, ya que el 30 de noviembre de 1847, el doctor José Enrique Luna, médico guatemalteco, especializado en París, lo emplea por primera vez en Guatemala: el paciente fue Urbano Paniagua, a quien se le practicó una amputación de un dedo de la mano, con todo éxito.

El 2 de diciembre del mismo año los estudiantes de medicina Juan José Cañas, originario de Antigua, y Felipe Arana, de San Salvador, se someten voluntariamente y con amplio espíritu de investigación a la anestesia con éter, que fue administrada durante una demostración pública por el doctor Luna, en el Hospital General San Juan de Dios, pero durante la inducción ambos tuvieron gran exitación, cianosis y sofocación, hecho que lastimosamente no favoreció la popularización del éter, como anestésico general, a pesar de que al día siguiente el mismo doctor Luna administró nuevamente anestesia general al paciente Marcelino Martínez, para la amputación del brazo derecho, con excelente resultado. Después de estos cuatro casos iniciales, la anestesia con éter, se abandonó debido a la aparición del cloroformo, que como anestésico general permitía una inducción mas tranquila.

El 21 de febrero de 1850, el doctor Luna administró cloroformo a un paciente del Hospital San Juan de Dios, con excelente inducción y despertar, por lo que el cloroformo alcanzó gran popularidad y suplantó al éter, durante el medio quirúrgico guatemalteco, durante los siguientes 50 años.

En los inicios del siglo XX, el 7 de mayo de 1913, el cirujano doctor Mario J. Wunderlich, emplea por primera vez en Guatemala, el aparato de Ombredanne, para anestesia general con éter en el Hospital General de Guatemala, y los resultados obtenidos fueron tan halagadores que determinaron la generalización del empleo de ese aparato y la anestesia por éter en el país, y por lo tanto la eliminación del cloroformo, debido a la mayor seguridad del éter y a su fácil manejo por medio del Ombredanne. El doctor Wunderlich desarrolló e inventó un aparato para la anestesia eterea, que patentó en Nueva York.

El 1 de julio de 1900, el doctor Juan J. Ortega inició el empleo del éter por la vía rectal, utilizando el aparato especialmente diseñado por el doctor Francisco Asturias, su mas cercano colaborador, y que mas tarde plasmaría todos estos avances de la cirugía y de la anestesia en su libro "Historia de la Medicina en Guatemala".

El mismo doctor Ortega, educado en París, utilizó por primera vez en Guatemala, el 12 de agosto de 1901, la anestesia raquídea para la corrección de una hernia inguinal, utilizando la cocaína, 1.5 centigramos, y por eso su técnica se denominó la "raquio -cocainización". Inmediatamente la raquianestesia se popularizó para la cirugía abdominal durante los próximos 45 años y esta se debió en gran parte al doctor J. Toledo Herrarte, colaborador de Ortega, quien el 15 de septiembre de ese año dictó una conferencia sobre Anestesia Raquídea, auspiciada por la Asociación "Juventud Médica", en el Paraninfo de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Durante los años de 1935 a 1940, recibe un gran impulso la anestesia raquídea en "silla de montar", gracias a la dedicación de los eminentes cirujanos generales y ginecólogos, los doctores Mariano López Herrarte y Enrique Penedo Clavel, quienes llegaron a utilizarla rutinariamente y con magníficos resultados en la cirugía ginecológica, empleando la nupercaína, asociada a dextrosa al 5%, de la casa Ciba. Asimismo López Herrarte, con la técnica del doctor Fernández Fierro, de México, aplicó la raquianestesia a diferentes niveles, realizándose con ella hasta intervenciones en el cuello, como tiroidectomías, con resultados satisfactorios. López Herrarte, en 1930, utilizó por primera vez un aparato de anestesia completo, el Foregger modelo Gwathmey, con circuito cerrado, que se empleó para anestesia con éter y oxígeno para una colecistectomía, practicada en la madre de López Herrarte por el doctor Wunderlich, en el Sanatorio Privado "La Unión Médica", propiedad del mismo Wunderlich, la cirugía y la anestesia fueron exitosas. Dicho aparato se encuentra actualmente en el Sanatorio del doctor López Herrarte, aún prestando servicio adecuado.

El cloruro de etilo se utilizó por primera vez el 10 de octubre de 1910, en el Hospital General, por el doctor Arturo Lazo Midence, quien además empleó la técnica de anestesia llamada anoci-asociación.

El doctor Mario Wunderlich utiliza, septiembre de 1926, las mezclas de Schleich (Cloroformo - cloruro de etilo - éter) y los resultados de 100 casos son comentados en la Tesis de Grado del doctor Julio A. Sierra

El 10 de Julio de 1930 inicia su funcionamiento el Hospital Americano de Guatemala, siendo el primer Hospital privado con más de 40 camas que existía en el país. En este tiempo, aunque todavía se usaba el Ombredanne, ya se contaba con una sala de inducción y de allí se trasladaba el paciente a la sala de operaciones, ya dormido.

El doctor Eduardo Lizarralde utilizó por primera vez el Evipán sódico en el Hospital General, en noviembre de 1934.

La anestesia caudal para analgesia del parto la empleó por primera vez el 24 de julio de 1935, el mismo López Herrarte, y más tarde se utilizó para cirugía urológica y rectal por Ramiro Gélvez Astaguieta, eminente cirujano, a quien le debe la Anestesiología guatemalteca la introducción de los bloqueos paravertebrales y regionales en cirugía abdominal, con lo que practicaban cirugías tales como colecistectomías, gastrectomías, etc. con resultados impresionantes.

Nuevamente, el 11 de mayo de 1939, el doctor Wunderlich, pionero de la cirugía en Guatemala, da un gran paso al futuro al iniciar el empleo del Pentotal Sódico, como anestésico general por vía venosa, que desde entonces ocupa un puesto privilegiado entre las drogas inductoras.

La intubación traqueal se realizó por primera vez el 12 de julio de 1945, por el cirujano Pablo Fuchs, con una sonda rectal de hule, modificada y adaptada al aparato de Ombredanne para realizar una tiroidectomía.

Durante este período la Anestesiología se desarrolló por la intervención de eminentes personalidades médicas, que con brillantez de criterio y amplio sentido de investigación, iniciaron la aplicación clínica de diversos anestésicos y dentro de ellas cabe recordar nuevamente a los mencionados doctores José Enrique Luna, Juan J. Ortega, J. Toledo Herrarte, Francisco Asturias, Mario Wunderlich, Mariano López Herrarte, Enrique Penedo Clavel, Arturo Lazo Midence, Julio A. Sierra, Ramiro Gálvez Astaguieta, Eduardo Lizarralde y Pablo Fuchs. Durante esta época se dispuso de los siguientes anestésicos y equipos: el éter, aplicado gota a gota o por el Ombredanne, cloroformo, cloruro de etilo, mezclas de Schleich, evipán y pentotal sódicos; se aplicaban raquianestesias, bloqueos tronculares y anestesia por infiltración, procedimientos y técnicas que eran administradas por estudiantes de medicina o por enfermeras técnicas en anestesia, bajo la supervisión y vigilancia del cirujano.

Durante esta etapa encontramos varias publicaciones así:
En 1852: Historia y caracteres del oxígeno por Wenceslao García.
1854: Oxígeno, por Manuel Gutiérrez
1872: Cloroformo, por Juan España
1877: Cloroformo, por Leopoldo Ariza
1881: Anestesia en el parto, por Carlos Murillo
1891: Anestesia en Obstetricia, por Juan Arathon. Hipnosis por Adolfo de Trasca.
1893: De la coca y la cocaína, por Miguel Flores y Flores
1895: Nuevo método de anestesia local, por Bernardo Hahn 1903: Una palabra sobre raquio-cocainización, por Mario J. Wunderlich
1914: Inyecciones epidurales, por Manuel Molina.
1916: Breves consideraciones sobre anoci-asociación, por Arturo Lazo Midence.
1927: El uso de la mezcla de Schleich, por Julio A. Sierra
1931: El luminal en operaciones quirúrgicas, por Oscar Perdomo. Analgesia sinérgica en el parto, por Eduardo Contreras.
1933: La raquianestesia en obstetricia, por Julio Quevedo.
1942: Consideraciones sobre la anestesia endovenosa por barbitúricos, por Carlos Ortiz Gallardo. Consideraciones sobre la raquianestesia: 30 observaciones en niños, por Alfonso Lavarreda
1944: Consideraciones sobre la raquianestesia fraccionada, continua o prolongada, por Ricardo Soto Mora. Consideraciones sobre cirugía experimental, por Eduardo Lizarralde. Contribución al estudio de la analgesia obstétrica por infiltración del simpático lumbar, por Arturo Pineda Milla.
1945: La moderna toracoplastia en la tuberculosis pulmonar cavitaria, por Gustavo Ordóñez Fetzer.
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